Blancas, como la Pureza;
Trece barras en mi pecho
laten con toda su fuerza:
La primera en CAMARINAS,
trabajando con mi hermano,
aprendí con la bandeja
y fregué miles de vasos.
Más tarde, en el PACO OLIVA,
con mi cuñao y mis suegros
con mi Porra y mis colegas
trabajando como un negro.
A LA CASONA me fui
despues de unos siete años
y allí estuve uno sólo
pero valieron por cuatro.
Después al VÉRTICE llegué
y ahí sigo, hoy por hoy,
y si la gente me quiere
seguro que no me voy.
El KIOSCO SAN FRANCISCO
fue mi casa por un año,
pero no valía pa jefe
y volví a ser "verticiano".
Las siguientes ocho barras
esas no las he currado
pero marcan mi existencia
y escribieron mi pasado:
Mazagón, el bar EL NEGRO;
BOGOTÁ, con los "petacos";
futbolin del Bar EL CEPO...
... y LA ESTRELLA... a cinco pavos.
CASA PALACIOS: La Paz...
Semana Santa: EL TREMENDO...
las tocatas en el FLASH...
y sobre todo el recuerdo
de aquel insigne local:
LA BODEGUITA MANOLO.
esa barra de mi padre...
... que compartimos tan poco.

0 comentarios:
Publicar un comentario